El maricón homófobo.

02 septiembre, 2015

Gracias por salvarme.



En Paper towns Quentin nos explica que a todos nos corresponde un milagro. Su milagro es su vecina, Margo Roth Spiegelman.
Mi milagro no es una persona. Tiene cuatro patas y es muy peluda. No es la perra más bonita para el mundo, sí para mí.
Llegó a mi vida como suelen llegar las cosas importantes, por casualidad. Necesitaba un hogar y yo se lo dí. Hace ya unos tres años de esto.
Tan solo tenía cuatro meses y era una traviesa (eso no ha cambiado mucho). Cuando decidí acogerla tenía claro cómo quería educarla. Nada de subirse a los sofás como los perros de mis amigos.
Yo no estaba pasando mi mejor momento emocionalmente hablando por aquel entonces. La primera noche que Sani pasó en casa ya le había comprado su propia cama y ahí la dejé cuando me fui a acostar.
En aquel momento las noches eran lo peor para mí, solo me servían para pensar y echar en falta demasiadas cosas. De repente, cuando empecé a llorar como cada noche desde hacía unas semanas ahí apareció. Sani pegó un salto y se subió a mi cama, se acercó a mi cara y comenzó a lamerme las lágrimas. La abracé y seguí llorando durante un buen rato.
Después dormimos juntos toda la noche.
Ahora estoy bien. Pero desde entonces no concibo dormir una noche sin su calor en los pies.

Gracias por ser mi milagro y gracias por salvarme. ❤

3 comentarios

  1. El 6 hace dos meses que mi bebé se me fue y cada noche dormí con ella.
    Al principio se me hizo muy duro dormir sin ella y sin verla cuando me levantaba. Pero, me alegro de cada segundo que me dió.

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  2. Hola, me encantaron tus palabras, las mascotas son amigos incondicionales.

    un beso y animo

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Dani Gallagher © - DISEÑADO POR HERPARK